Los días caen
como la fuerza
de la gravedad
atrae al suelo
las hojas secas
de tanto llorar,
mis pies descalzos
rotos de tanto
correr y caminar
han decidido
tirar la toalla
para secar los
espacios mojados
por la brisa del mar,
todo es tan
normal.
Las horas pasan
tan rápidas
como las flechas
que cupido
usa para atacar
un solitario
corazón,
la sangre recorre
todo mi cuerpo
cuando respiro
tanto dolor
que flota inerte
esperando
a disolver
tanta verdad,
todo es tan
normal.
Los sueños pierden
su poca validez
ante el notario
que ha firmado
el oficio de
nuestro inicio
y su final,
mi confusa mente
sale a la calle
cansada de
tanto pensar
en como lograr
escribir algo
para poder
parecer que
todo es tan
normal.
No hay comentarios :
Publicar un comentario