Karma dime donde estas
necesito que empieces
a cambiar mi buena suerte
para pagar las deudas
acumuladas en mi vida
y ponerme a llorar
antes de que el tren
me deje sentado otra ves.
Karma déjame decir
que el mundo es irreal
a lo refranes inusuales
dibujados con mentiras
en papeles verdes
y contratos amarillos
resignados a morir
en las manos erróneas.
Karma déjame decir
que el reloj ya no cuenta
las horas perdidas
en lugares incorrectos
buscando remarcar
una nueva ubicación
para esconderse
de su propio reflejo.
Karma déjame decir
que al sol ya no le importa
calentar un frió corazón
capaz de reventar
todas las neuronas
para regodearse sobre
los documentos en blanco
que la mente nunca
podrá llenar.
Karma dime donde estas
que necesito acabar
con el contrato que firme
justo antes de ahogarme
sobre mi propio orgullo
y sentarme a observar
como todas mis acciones
tienen su reacción.