sentado en una banca
de la calle dulce viento,
un lugar tan inhóspito
que solamente puedo ver
a este mundo girar,
alrededor del aroma
de su cabello y
el calor del sol
recostado en su pecho;
Me encontré,
como un barco
encallado en el mar,
enterrado contra una estrella,
con una herida al costado
de mi ser,
desangrando mis sueños
para formar una constelación
alrededor de su cuello;
Me encontré,
descifrando un laberinto
de letras melancólicas,
deseando formar
las palabras correctas,
para salir de este amor
tan bello y asesino,
en el que sigo atrapado,
buscándote a ti.

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