“5 MINUTOS PARA EL AMANECER”
5:45 AM
Que tu reloj
interno tenga un fallo en su mecanismo
y no se preocupe
si las estrellas aún se encuentran sobre nosotros,
pareciera que no
se cuenta con la mejor suerte del mundo,
aún más,
parece que el destino desea que veas algo
antes de que
desaparezca ante la luz
y siga
desapercibido frente a unos ojos incrédulos
de la belleza que
se encuentra sumergida en el mundo,
la cual casi nunca
vemos.
Bostezar y
tratar de ver la primera imagen
como luces
intermitentes que envían señales al cerebro,
que te hacen
plantar los pies sobre el suelo,
es la respuesta
más coherente que se encuentra
ante un ataque
de insomnio tardío,
capaz de absorber
la poca conciencia
que te mantiene
postrado en la cama
sin ánimo alguno
que te levante
al conocer que
sólo puedes estirarte y sentir la difícil tarea
de ser el primero
en tocar el frío que se encuentra
en este ambiente
tan pasivo y hostil.
Tomarte el tiempo
necesario para reparar un error
en el mecanismo
interno y equilibrar
la mala hora
configurada en tu ser,
no parece robar
tantos segundos como el seguir pensando
en qué desea el
destino que veas en este tiempo
tan corto y
conciso que tartamudea
como un mensaje
en código Morse,
cada vez que
insulta y juega con tu subconsciente,
destapando los
sueños centímetro a centímetro
para que busquen
en lo más recóndito
de este mundo
irreal,
lo que lo vuelve
tan fantástico e innegable.
5:46 AM
La confusión del
momento tal vez se convierta
en el mejor
aliado para levantar las escasas fuerzas
que se
encuentran oprimidas por la falta de sueños
y comentarios
alentadores,
para dejar de
dormir en un mundo lleno
de caminos a
seguir,
sin el miedo a
no encontrar nunca su final,
y volver a la realidad
que plasma tan fuerte los errores,
creando las
razones que en tu mente no dejan de rondar,
capaces de
juzgar con ignorancia
la gota de
lluvia salada que rueda por tu mejilla.
Liberar en tu
cuerpo
la poderosa
hormona de la curiosidad,
para poder
compensar lo que aparenta desaparecer
cuando el frío
de las palabras en forma de brisa mañanera,
llama a la
puerta golpeando tu conciencia,
incitando a las
neuronas a trabajar,
fabricando la inspiración
que hace falta a un escritor,
para buscar la
musa que lo obligue a romper el hielo
que de tanta
espera a llegado a congelar
el siguiente
verso a escribir.
Escuchar el
sonido de mil grillos
cantando el
nombre de lo que buscas en este despertar inesperado,
es lo que te
lleva a romper las reglas de pasividad y tranquilidad
que no te dejan levantar
estos ojos
que desean ver
más allá de la oscuridad,
para convertirse
en esa música que resuena en las estrellas,
que todas las
noches esperan ver al ser humano
unirse en el
coro de la naturaleza
para entender que
no somos la copa del árbol
sino una hoja más
sobre él,
que pronto caerá
por la gravedad del tiempo.
5:47 AM
El rocío de la
noche atrae con sus vientos congelados;
apagando el
fuego que sale de tus labios,
desarticulando
la brújula que te sostiene hacia el descanso,
guiándote hacia
el lugar más lejano y libre de los restos
de una
civilización perdida en sí misma,
rompiendo los
esquemas,
tomándote en sus
brazos,
haciendo que
duermas
con sus
movimientos más rítmicos
y melancólicos
como las hojas al caer,
mientras se
dejan llevar por la suavidad
con que las
sostiene la gravedad,
y terminar donde
la materia pasa a un mejor lugar.
Seguir mirando
el cielo mientras esperas
el momento más
impresionante
en el que puedas ver más lejos
de lo que tus
ojos puedan observar
y de lo que tu
mente puede imaginar,
mas el temor de
lo que puedas encontrar,
impide a la
voluntad dejarse llevar por la facilidad
de convertirse
en una nota más de la orquesta nocturna
que nos permite
vivir algo que fue hecho para admirar,
cuando nadie
piensa en salir a buscarlo
y oculto cuando
algún ciego anhela apresar con mentiras
el fulgor que
nos ilumina.
El rostro se
eleva como si atrapado en un hilo
luciendo miradas
que sonríen
y se pierden en
la inmensidad del infinito
para sentirte
como un niño en un campo de verdad,
disperso como
las cenizas
que el tiempo
lleva entre el espacio
gracias al
viento que no desea verlas escondidas
para que no se
conviertan
en memorias de
un corazón perdido.
5:48 AM
Dejarse
hipnotizar por luces brillantes
que al parpadear
desde la oscuridad
te llaman a
dejar de elevar el rostro una vez más,
manteniendo la
mirada en ellas
y en la inmensa
obscuridad que las acobija,
para que no
caigan por el frío
que las atrapa
en el espacio,
e ir en busca de
ellas como quien busca en el mundo
un ser que le dé
confort y soporte
cuando la noche
se vuelve tan pesada
que ni los
sueños puedan sostenerla.
Pedirle al
destino un deseo naciente
que te dé la
inspiración de la luna,
capaz de robar
la cordura a tu corazón
al presenciar la
belleza que nos cubre por las noches
del mundo
exterior;
no será tiempo
en vano ni palabras que se oculten entre los espacios,
sino amores que se
convertirán en razones para que las estrellas
no dejen de
brillar cada noche,
manteniendo la
esperanza de que un loco las pueda encontrar
para poder
admirarlas de cerca
y descubrir que
están hechas de los deseos más profundos
que un corazón necesita
para soñar.
Cultivar en tu
vida el deseo desenfrenado de seguir viviendo
bajo el manto
estelar de tus ojos
formado por
constelaciones dibujadas
en la inspiración de un lápiz que nunca vemos,
que solo pinta
nuestro camino,
para que nadie
se pierda cuando la soledad aumenta,
encontrando en
ellas el refugio
que toda persona
necesita para descansar
y admirar la
paciencia con la que alumbran
nuestros momentos
más largos y difíciles,
como muestra del
respeto
al equilibrio
entre la naturaleza y la vida.
5:49 AM
Puedes sentir el
vacío que adormece tu mente,
manteniendo su mirada fija hacia a ti,
mientras desde arriba la luna te observa
admirando el llanto que brota de los
lagrimales
por ver las estrellas desaparecer entre lo
rojizo del cielo
y las falsas ilusiones que se las lleva el
viento
para no morir en
vano.
Viendo a través
del cambio que acontece,
se ve ir muy lejos de ti,
aunque te quedes
en este lugar
no significa que no volverás para alumbrar mis
penas
que nacen de la desesperación hecha dolor
que tardase tanto tiempo en despertarme
y admirar lo que
nunca quise observar,
parece que es
normal acostumbrarse a no estar siempre
en el mismo lugar como el viento
que en todas partes pasa llevando su
inspiración
a todo escritor que quiera darle color a la
oscuridad
que nos cubrirá cuando nadie esté
observándote.
Quisieras poder
detener el tiempo,
no depender de un reloj tirano
que avanza sin
llorar por lo que ya pasó,
sólo queda
contar cada minuto como si fuera un verso libre
que busca donde caer,
justo cuando el
sol se acerca y la noche se va…
justo cuando todo
parece perderse y desaparecer…
justo en el
último minuto antes del amanecer.
Perdido entre los minutos:
Desaparecer no
es lo tuyo, no sigas las estrellas, eres lo único que queda de pie resistiendo
al tiempo y a las miradas que inician su búsqueda por el sol, no abandones al alma
tan libre y atrapada en el cuerpo extraño que cambia de zapatos como a quien no
le importa donde camine, creo en tus sabias palabras que caen como el viento
sobre mi rostro guiándome hacia ti, en una noche más en la que tú me llamas a
descubrir que hay fuera de aquí.