lunes, 4 de agosto de 2014

5 MINUTOS PARA EL AMANECER

“5 MINUTOS PARA EL AMANECER”

5:45 AM

Que tu reloj interno tenga un fallo en su mecanismo
y no se preocupe si las estrellas aún se encuentran sobre nosotros,
pareciera que no se cuenta con la mejor suerte del mundo,
aún más,
 parece que el destino desea que veas algo
antes de que desaparezca ante la luz
y siga desapercibido frente a unos ojos incrédulos
de la belleza que se encuentra sumergida en el mundo,
la cual casi nunca vemos.

Bostezar y tratar de ver la primera imagen
como luces intermitentes que envían señales al cerebro,
que te hacen plantar los pies sobre el suelo,
es la respuesta más coherente que se encuentra
ante un ataque de insomnio tardío,
capaz de absorber la poca conciencia
que te mantiene postrado en la cama
sin ánimo alguno que te levante
al conocer que sólo puedes estirarte y sentir la difícil tarea
de ser el primero en tocar el frío que se encuentra
en este ambiente tan pasivo y hostil.

Tomarte el tiempo necesario para reparar un error
en el mecanismo interno y equilibrar
la mala hora configurada en tu ser,
no parece robar tantos segundos como el seguir pensando
en qué desea el destino que veas en este tiempo
tan corto y conciso que tartamudea
como un mensaje en código Morse,
cada vez que insulta y juega con tu subconsciente,
destapando los sueños centímetro a centímetro
para que busquen en lo más recóndito
de este mundo irreal,
lo que lo vuelve tan fantástico e innegable.

5:46 AM

La confusión del momento tal vez se convierta
en el mejor aliado para levantar las escasas fuerzas
que se encuentran oprimidas por la falta de sueños
y comentarios alentadores,
para dejar de dormir en un mundo lleno
de caminos a seguir,
sin el miedo a no encontrar nunca su final,
y volver a la realidad que plasma tan fuerte los errores,
creando las razones que en tu mente no dejan de rondar,
capaces de juzgar con ignorancia
la gota de lluvia salada que rueda por tu mejilla.

Liberar en tu cuerpo
la poderosa hormona de la curiosidad,
para poder compensar lo que aparenta desaparecer
cuando el frío de las palabras en forma de brisa mañanera,
llama a la puerta golpeando tu conciencia,
incitando a las neuronas a trabajar,
fabricando la inspiración que hace falta a un escritor,
para buscar la musa que lo obligue a romper el hielo
que de tanta espera a llegado a congelar
el siguiente verso a escribir.

Escuchar el sonido de mil grillos
cantando el nombre de lo que buscas en este despertar inesperado,
es lo que te lleva a romper las reglas de pasividad y tranquilidad
que no te dejan levantar estos ojos
que desean ver más allá de la oscuridad,
para convertirse en esa música que resuena en las estrellas,
que todas las noches esperan ver al ser humano
unirse en el coro de la naturaleza
para entender que no somos la copa del árbol
sino una hoja más sobre él,
que pronto caerá por la gravedad del tiempo.

5:47 AM

El rocío de la noche atrae con sus vientos congelados;
apagando el fuego que sale de tus labios,
desarticulando la brújula que te sostiene hacia el descanso,
guiándote hacia el lugar más lejano y libre de los restos
de una civilización perdida en sí misma,
rompiendo los esquemas,
tomándote en sus brazos,
haciendo que duermas
con sus movimientos más rítmicos
y melancólicos como las hojas al caer,
mientras se dejan llevar por la suavidad
con que las sostiene la gravedad,
y terminar donde la materia pasa a un mejor lugar.

Seguir mirando el cielo mientras esperas
el momento más impresionante
en el  que puedas ver más lejos
de lo que tus ojos puedan observar
y de lo que tu mente puede imaginar,
mas el temor de lo que puedas encontrar,
impide a la voluntad dejarse llevar por la facilidad
de convertirse en una nota más de la orquesta nocturna
que nos permite vivir algo que fue hecho para admirar,
cuando nadie piensa en salir a buscarlo
y oculto cuando algún ciego anhela apresar con mentiras
el fulgor que nos ilumina.

El rostro se eleva como si atrapado en un hilo
luciendo miradas que sonríen
y se pierden en la inmensidad del infinito
para sentirte como un niño en un campo de verdad,
disperso como las cenizas
que el tiempo lleva entre el espacio
gracias al viento que no desea verlas escondidas
para que no se conviertan
en memorias de un corazón perdido.

5:48 AM

Dejarse hipnotizar por luces brillantes
que al parpadear desde la oscuridad
te llaman a dejar de elevar el rostro una vez más,
manteniendo la mirada en ellas
y en la inmensa obscuridad que las acobija,
para que no caigan por el frío
que las atrapa en el espacio,
e ir en busca de ellas como quien busca en el mundo
un ser que le dé confort y soporte
cuando la noche se vuelve tan pesada
que ni los sueños puedan sostenerla.

Pedirle al destino un deseo naciente
que te dé la inspiración de la luna,
capaz de robar la cordura a tu corazón
al presenciar la belleza que nos cubre por las noches
del mundo exterior;
no será tiempo en vano ni palabras que se oculten entre los espacios,
sino amores que se convertirán en razones para que las estrellas
no dejen de brillar cada noche,
manteniendo la esperanza de que un loco las pueda encontrar
para poder admirarlas de cerca
y descubrir que están hechas de los deseos más profundos
que un corazón necesita para soñar.

Cultivar en tu vida el deseo desenfrenado de seguir viviendo
bajo el manto estelar de tus ojos
formado por constelaciones dibujadas
 en la inspiración de un lápiz que nunca vemos,
que solo pinta nuestro camino,
para que nadie se pierda cuando la soledad aumenta,
encontrando en ellas el refugio
que toda persona necesita para descansar
y admirar la paciencia con la que alumbran
nuestros momentos más largos y difíciles,
como muestra del respeto
al equilibrio entre la naturaleza y la vida.

5:49 AM

Puedes sentir el vacío que adormece tu mente,
 manteniendo su mirada fija hacia a ti,
 mientras desde arriba la luna te observa
 admirando el llanto que brota de los lagrimales
 por ver las estrellas desaparecer entre lo rojizo del cielo
 y las falsas ilusiones que se las lleva el viento
para no morir en vano.

Viendo a través del cambio que acontece,
 se ve ir muy lejos de ti,
aunque te quedes en este lugar
 no significa que no volverás para alumbrar mis penas
 que nacen de la desesperación hecha dolor
 que tardase tanto tiempo en despertarme
y admirar lo que nunca quise observar,
parece que es normal acostumbrarse a no estar siempre
 en el mismo lugar como el viento
 que en todas partes pasa llevando su inspiración
 a todo escritor que quiera darle color a la oscuridad
 que nos cubrirá cuando nadie esté observándote.

Quisieras poder detener el tiempo,
 no depender de un reloj tirano
que avanza sin llorar por lo que ya pasó,
sólo queda contar cada minuto como si fuera un verso libre
 que busca donde caer,
justo cuando el sol se acerca y la noche se va…
justo cuando todo parece perderse y desaparecer…
justo en el último minuto antes del amanecer.





Perdido entre los minutos:

Desaparecer no es lo tuyo, no sigas las estrellas, eres lo único que queda de pie resistiendo al tiempo y a las miradas que inician su búsqueda por el sol, no abandones al alma tan libre y atrapada en el cuerpo extraño que cambia de zapatos como a quien no le importa donde camine, creo en tus sabias palabras que caen como el viento sobre mi rostro guiándome hacia ti, en una noche más en la que tú me llamas a descubrir que hay fuera de aquí.

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